Usar correctamente el inhalador es fundamental para que el tratamiento respiratorio sea eficaz. Si la técnica no es adecuada, el medicamento puede quedarse en la garganta, provocar molestias y no llegar a los pulmones, que es donde realmente debe actuar.

Diversos estudios muestran que más de la mitad de los pacientes comete al menos un error al utilizar su inhalador. Aunque parece sencillo, la técnica requiere práctica: coordinar la respiración, mantener la postura y controlar la velocidad.

En Farmacia Playa, ubicada en La Mata, Torrevieja, Alicante, te explicamos los errores más frecuentes y cómo evitarlos para que tu tratamiento funcione correctamente.


1. No exhalar antes de inhalar

Antes de usar el inhalador, es importante vaciar completamente los pulmones. Si inhalas sin haber exhalado primero, apenas queda espacio para que el medicamento llegue a las vías respiratorias.
Consejo: suelta todo el aire fuera del dispositivo y luego usa el inhalador.


2. No contener la respiración después de inhalar

Tras inhalar el medicamento, conviene mantener la respiración unos 10 segundos antes de soltar el aire. Esto permite que las partículas del fármaco se depositen correctamente en los bronquios.
Si te cuesta llegar a 10 segundos, aguanta lo que puedas, pero intenta hacerlo siempre.


3. No sellar bien los labios alrededor de la boquilla

Si el inhalador o la cámara no están bien colocados y entra aire por los lados, parte del medicamento se pierde.
Consejo: coloca la boquilla entre los labios y ciérralos firmemente alrededor de ella antes de inhalar.


4. Inhalar demasiado rápido o demasiado lento

Existen dos tipos de inhaladores, y cada uno requiere un ritmo distinto:

  • Presurizados (líquido, como Ventolin): inhalación lenta y profunda.

  • De polvo seco (Turbuhaler, Ellipta, etc.): inhalación rápida, con fuerza y profunda.

Si no estás seguro de cuál usas o cuál es tu técnica ideal, acércate a Farmacia Playa en La Mata, Torrevieja. Nuestro equipo te enseñará cómo usar tu inhalador correctamente.


5. No agitar el inhalador antes de usarlo

Este paso solo aplica a los inhaladores presurizados. Si no se agitan, la mezcla no es homogénea y la dosis puede salir mal distribuida.
Piensa en el inhalador como una botella de zumo: si no lo agitas, el principio activo no se reparte bien.


6. No coordinar la inhalación con la pulsación

También ocurre con los inhaladores presurizados. Si presionas el inhalador demasiado pronto o demasiado tarde, el medicamento se queda en el aire o en la garganta.
Consejo: comienza a inhalar lentamente y, justo en ese momento, presiona el inhalador. Luego continúa inspirando profundamente.


7. Exhalar dentro del dispositivo

Este error es frecuente con los inhaladores de polvo seco. Si exhalas dentro del dispositivo, el vapor de agua del aliento puede humedecer el polvo y bloquear el mecanismo.
Consejo: antes de usar el inhalador, suelta el aire fuera del dispositivo y asegúrate de mantenerlo seco.


Conclusión

El inhalador es una herramienta esencial en el tratamiento de enfermedades respiratorias, pero solo si se utiliza correctamente. Pequeños errores pueden reducir su eficacia, aunque el medicamento sea el adecuado.

En Farmacia Playa La Mata, Torrevieja, Alicante, contamos con un servicio especializado para revisar tu medicación y enseñarte la técnica correcta de inhalación.
Si tienes dudas sobre si lo estás haciendo bien, visítanos o contacta con nuestro equipo farmacéutico. Te ayudaremos a sacar el máximo partido a tu tratamiento respiratorio.